Otro de los grupos añadidos a mi lista de favoritos a partir de la (excelente) cosecha del The Great Escape de 2025 es Acopia, un trío australiano que en directo me parecieron bien, sin deslumbrarme, pero que luego escuchados en casa han ido creciendo cada vez más. Cabalgan entre el trip-hop y el dream pop y su nuevo álbum (creo que es el segundo), Blush Response, es totalmente recomendable y para disfrutar en momentos de sosiego (o al menos así me funcionan a mí). He elegido «Falter», pero podrían haber sido «Real Life» o «Talk About It», por ejemplo.
Categoría: [Música]
Putochinomaricón siendo el mejor en La Integral (2018)
Me encanta cantarlo con la puerta abierta, se lo dedico a Madrid. La gente de fuera en plan: «¿qué coño hace este chino aquí cantando, WTF? Queremos ver a Nena Daconte».
Cinco pistas de… Juli Lee
Juli Lee es un referente esencial de la música realmente independiente de este país. Ha formado parte de grupos legendarios como Terry IV, Alpino o Astrogirls, y, desde 2013, de Los Verdugos, además de ser una de las responsables del no menos mítico sello Spicnic. Me ha hecho mucha ilusión que aceptase la invitación para compartir esta selección cuyo leitmotiv es la emoción, ya que Juli me contaba, precisamente, que no concibe “la música sin la emoción”, algo que está por encima de la técnica o de teorizar sobre la propia música. Así que estas son cinco emocionantes canciones que ella misma nos comenta:
Os voy a contar cómo descubrí estás 5 canciones que son especiales para mi.
1. Cuando cierro los ojos y pienso en una canción siempre aparece en mi mente el «Ballroom Blitz» de Sweet. Es algo automático el hecho de que mi memoria me lleve a ese momento concreto donde éramos adolescentes, escuchábamos singles mientras comíamos pipas, hablábamos de música, ciencia ficción, libros dibujos animados y programas de tve. Esta canción sonaba a todo volumen una y otra vez porque nos hacía sentir tan poderosos que soñábamos con un mundo de fantasía tan inverosímil como verdadero para nosotros y que me convertiría en lo que soy.
2. Londres, noviembre de 1993. Voy a un concierto al azar y descubro a Elastica. Fue un puñetazo en el timbal, un grupo de chicas con actitud punk y melodías pop, normal que me gustaran y que me sorprendiera si yo hubiera querido ser Suzie Quatro o Linda Manz y ahí había mucho de eso. Al día siguiente me acerqué a la tienda vecina de discos, Rough Trade, a preguntar por ese grupo y me dicen que va a salir un single «Stutter» y que, de momento, solo existía la preventa, lo compré y unos días después fui a recogerlo. Fue algo mágico que solo pasa en esta ciudad y ese primer single es un tesoro para mí.
3. Querido Juan de Pablos: has escuchado «El amor» por Confeti de odio? Me fascina cómo la voz de Lucas eleva este drama y, especialmente, cuando grita, es imbatible y con esos arreglos orquestales!!! Ojalá nos veamos pronto para hablar de ella y que me cuentes anécdotas relacionadas con ese momento de Massiel y los grados de separación que hay hasta llegar a tus adorados Axolotes Mexicanos y Confeti de odio. Nos vemos en la zona negativa.
4. Una de estas veces que volvemos a Madrid, mi hijo nos pone «El paseo» y descubrimos a Claudio Montana. Conectamos con ese sentimiento que nos produce ir a esta ciudad que es hogar para nosotros. Canción favorita de la que me gusta mucho la atmósfera que crea, tan envolvente y onírica como la música de David Lynch. Es muy enigmático todo lo que envuelve a este artista y me resulta muy chulo todo, también la colaboración con Ultralágrima que le aporta ese punto J&M Chain que le sienta tan bien.
5. Ahora estoy obsesionada con Wet Leg, por qué? Dos amigas haciendo un grupo sin pretensiones en plan «chicas malas» con ese punk dulce con imagen folk… me enganchó inmediatamente como a todo el mundo. Con su segundo disco ya como banda de amigas se han convertido en grupo favorito. Lo tienen todo: son irónicas pero con humor, fuertes y desafiantes, feministas, manteniendo el control creativo, con ética contracultural… y todo esto con el cuerpo cubierto de sangre, llevando rodilleras, melenas al viento, vendas o zapatillas con alas? No puedo pedir más. Mi favorita ahora mismo, «Mangetout».
Romy mezclando «Only Love Can Break Your Heart» y «Tom’s Diner» mientras anochecía en Bilbao (2018)
Y luego «Just Be Good To Me», que yo conocía por la versión de Beats International y no sabía que la original era tan buena.
Recuerdos de un Madrid luminoso: Maria Arnal i Marcel Bagés y Rusos Blancos (2017)
Aún estoy intentando pensar si es mejor colgar los vídeos directamente en WordPress o seguir dependiendo de Instagram, pero no quería dejar de subirlos por no haber dado aún con la solución (y, sí, por lo visto en 2017 seguía grabando en horizontal).
Lorena Álvarez vs. Rosalía: autopista hacia el cielo
Lorena Álvarez y Rosalía proceden, aparentemente, de mundos completamente distintos, y, sin embargo, leyendo estas dos entrevistas, en las que ambas hablan abiertamente de la espiritualidad y su influencia en sus obras, me han parecido dos caras de la misma moneda. Tanto es así, que no creo que fuera tan fácil distinguir si ciertos extractos pertenecen a una o a la otra si no lo supiéramos de antemano.
Y sin embargo, ¿creéis que serán leídas, analizadas e interpretadas del mismo modo? Yo lo dudo.
Sus dos discos de 2025 son fabulosos, por cierto, y en absoluto excluyentes.

- «Todos los trabajos que hago están basados en mi experiencia personal, en las vivencias que tengo, en las cosas que aprendo, y siempre intento extraer de todo eso lo que es el esqueleto de esas situaciones. Nunca hablo de detalles personales; creo que nadie podría conocer mi vida escuchando mis canciones. Intento extraer algo general y común al resto de las personas. Siempre digo que mi cometido es intentar llegar a un lugar profundo, conectar con el corazón, donde están los secretos del mundo guardados. Hago un proceso de inmersión, de búsqueda, para traer eso a este mundo físico y compartirlo con los demás. Es un recordatorio, porque esas cosas las tenemos todos dentro».
- «Tengo una relación con la fe inquebrantable porque, si no, no me dedicaría a hacer canciones. Este disco lo describo como un disco místico y sensual».
- «Es un disco que por una parte tiene los pies muy anclados en la tierra –hablo de cosas mundanas, de deseo– pero con la mirada y el corazón dirigidos hacia las estrellas, hacia algo más espiritual. Creo que las personas que nos dedicamos al arte tenemos una relación con esa mística: tienes que poner tu cuerpo y tu mente en un estado especial para conectar con esas cosas. La mística para mí es esa conexión con Dios sin dogma, sin religión, sin necesitar siquiera un Dios como tal, sino como concepto. Siento mi trabajo en la música de una manera monacal: es un compromiso que adquieres, tu vida gira en torno a eso, y la fe tiene que ser inquebrantable. A veces fallas o dudas, pero esa fe persiste a lo largo de tu vida».
- «Llevo practicando meditación desde hace unos años y este disco está muy influenciado por esa manera de estar en el mundo. Me he situado un poco más en contacto conmigo misma, observando lo que pasa y dejándolo pasar. Se llama “El poder sobre una misma” porque tiene que ver con eso: con conectar con la calma interior. El Om, la vibración primigenia, te recuerda que todo vibra, que todo fluctúa».
- «Intento comunicarme con un lugar profundo que está también en los demás, ofrecer un espacio de pensamiento libre, fuera de la presión del mundo. Vivimos con un velo que nos cubre los ojos y yo intento correrlo, tener momentos de visión del meollo de la cuestión. Cuantas más personas estén en contacto con ese meollo, más difícil será engañarnos».
- «El disco pretende tener una mirada amplia, pero inevitablemente escribo desde mi condición femenina. Soy una mujer y hablo desde ahí. Desde un lenguaje propio. En este álbum sentí que por fin encontraba ese lenguaje, más femenino y menos reactivo que en mis trabajos anteriores. […] Lo femenino no es solo femenino, también pertenece a lo humano. Me interesa esa parte que incluso en los hombres ha sido menospreciada. En este LP he querido reconectarme con esa energía, sin intención reivindicativa, sino como una forma más libre de expresión».
- «Tengo una mente muy activa. Hace poco estuve en un retiro de silencio y fue curioso, porque estoy acostumbrada a estar sola, pero no en silencio con otras personas. Al principio es raro, pero cuando atraviesas esa superficie accedes a un lugar tranquilo y reparador, donde ves todo con claridad. Acallar la mente es muy difícil: mucha gente cree que meditar es dejarla en blanco, y eso es imposible. La mente es una máquina que siempre está funcionando. Lo que sí puedes hacer es observarla, no identificarte con todo lo que piensas. De eso hablan las canciones: de darte cuenta de que no eres lo que estás pensando constantemente».
- «Mi propósito, si tengo que decirlo, es mantenerme en contacto con la inspiración que me guía y seguir explorando ese camino, casi de forma monacal. Es un compromiso con mi arte, con llevarlo a cabo. Pero cada uno tiene que encontrar el suyo, yo no tengo una respuesta universal».
Lorena Álvarez: “Intento comunicarme con un lugar profundo
que está también en los demás” (Rockdelux)- «A veces las cosas pasan sin que uno lo sepa. Creo que, en este tipo de proceso, uno no es consciente y sin darse cuenta ya lo está empezando. Siempre he tenido una conexión con la espiritualidad y siempre he sentido curiosidad por los lenguajes, y así, poco a poco, he ido rodeándome de lecturas concretas, escuchando más discos clásicos, aunque cuando estudiaba música ya estaba rodeada de músicos clásicos».
- «Sentía que llevaba muchos años enfocada en hacer cosas hacia fuera y tenía ilusión por ir más adentro, sí. Ostras, que hace tiempo que no dejo espacio para leer tanto como me gustaría y como antes hacía; ostras, hace tiempo que tengo esta necesidad. A veces hago los proyectos alrededor de aquello que quiero vivir y experimentar».
- «Te diría que mi personalidad es mucho más social de como yo vivo mi vida. Disfruto mucho estando con mis amigos. Pero mi camino me lleva hacia otro lado, mi misión me lleva a lo contrario. Entonces, me encuentro durante un año lejos del sitio donde nací, de mi familia, de mis amigos, aislada».
- «Me atrae la idea de posreligión, de que puede haber una forma más inclusiva y abierta de entender la fe y la espiritualidad. Para mí, hay ideas en distintas religiones en las que yo resueno. Resueno en el budismo, en el islam, en el cristianismo, en el hinduismo. Creo que todas tienen cosas en las que yo me siento. Resueno. Lo de poner la cabeza en el suelo es algo que me resulta muy poderoso, también lo de ser más compasivo, más capaz de perdonar. […] El deseo es la base del sufrimiento. Creo que cada religión te da cosas diferentes y me interesan todas por igual».
- «A mi relación con Dios no me atrevería a ponerle palabras, pero si puedo atreverme a eso es haciendo un disco, componiendo canciones. Es un ejercicio que siempre tendrá imperfecciones. El amor que yo siento y mi conexión con lo espiritual…, la mejor manera que tengo de expresarla es haciendo canciones. Las religiones son al final contextos de los que las historias de estas santas forman parte. El disco es un disco sobre el amor, que llega inspirado por las vidas de estas santas, por la mística femenina. Son santas de todo el mundo y sus contextos son de culturas distintas, provienen de religiones diferentes, y todo esto me ha permitido aprender, que es lo que al final me hacía más ilusión; ampliar mis horizontes y mi idea de la espiritualidad. Creo que este también es un disco sobre el otro, sobre cómo entender al otro».
- «Pienso que para explicar la luz probablemente deba haber oscuridad. Hay que dejar espacio para explicar la oscuridad. Pau Luque, que me flipa, dice: “El artista que camina al lado del diablo poniendo la mano sobre su hombro puede expandir nuestro entendimiento de la vileza”. Como Nick Cave, que da voz al villano, yo intento entender y empatizar con el villano. Creo que soy capaz de empatizar con el otro, con la luz y la oscuridad. Desde ahí puedo hacer un disco más completo y puedo llegar a explicar mejor la luz».
- «Me resulta muy interesante que a veces te celebren solo tras la vida. Además, la muerte estaba muy presente cuando leía estas hagiografías. Me resultó muy inspirador pensar en cómo sería mi propio entierro. ¿Qué querría yo si pudiera escogerlo? Pues preferiría que se lo pasaran bien, que disfrutaran. Aquí hay algo más personal, pero a lo largo del disco busco el sweet spot, ese equilibrio o la línea desdibujada entre lo personal y lo universal. Y luego está el ejercicio de escribir en primera persona desde el punto de vista de Dios. Como sé que es absurdo, lo hago desde el sentido del humor».
Rosalía: “Llevo preparándome toda la vida para esto” (El País)
(Fotos de Alfredo Arias y Kito Muñoz).
Cinco (+1) pistas de… Miguel Agnes
Miguel Agnes conduce desde 2012 El programa de Sita Abellán (o EPSA, “el artefacto donde la Cultura y la Diversión hacen cruising”), en el que ha sido testigo y notario de todo lo genuinamente relevante en la (contra)cultura de este país. Un pódcast de archivo ingente que es imprescindible conservar en local para cuando todo lo virtual se acabe y necesitemos encontrar ahí refugio. Además, Miguel es DJ, realizador de vídeos musicales (para Algora, La Prohibida o, muy especialmente, Single) y otras obras de ficción, documental y videoarte. También proyectó una película que seguía a la actriz Lolo Ferrari durante los últimos cuatro días de su vida, que infelizmente nunca llegó a terminar, pero cuyo guion (Lolo) ha sido publicado en la editorial niños gratis*.
Por todo ello ―por ser, en resumen, la persona más importante de España― quería que fuera él quien inaugurara esta sección de recomendación de canciones, a lo que accedió muy amablemente. Estas son las que ha elegido, él mismo las introduce primero así: «Dado el zeitgeist del pop contemporáneo he decidido hacer mi selección en torno a la música espiritual», y luego las detalla aquí una a una. Disfrutémoslas.
Sami El-Enany & Dampé – Rabbit Hole (ft Orlando Weeks)
Sami es un músico egipcio experimental que navega por las misteriosas aguas del ambient, la elctrónica, el field recording y el folk. Con el estudio de producción Dampé detrás, aquí se alía de manera imprevisible con Orlando Weeks para hacer un clásico instantáneo.
Hilary Woods – Endgame
Sacred Bones, el sello donde publicaba Lynch sus músicas, acaba de lanzar el tercer disco de esta especie de reencarnación de Julee Cruise que juega a reinventar el dream pop.
Floating Points, Pharoah Sanders & The London Symphony Orchestra – Promises [Movement 6]
Este monumento salió hace cuatro años, rompiendo el continuo espacio tiempo. No me hago responsable de lo que pueda ocurrir en el espectador a partir de que le dé al play.
Astronauts, etc – If I Run
Anthony Ferraro aka Astronauts, etc en su disco debut del 2015, que acaba de reeditar acompañando las canciones con versiones instrumentales hizo todo un santuario desde su bedroom. Un artista misterioso e irresistible.
Cesar Chunk feat. Tereza Hrabini & Inkabos – Pilgrim
El año pasado apareció de la mano de Cesar Chunk Mystik Frekvence (Vol1), un disco diseñado para activar el segundo, cuarto y sexto chakra, experimentando con tradiciones gnósticas del Perú precolombino y el misterio de las voces búlgaras, aunque Tereza es checoslovaca. El Vol. 2 de Mystik Frekvence acaba de salir hace un mes.
Alice Coltrane Turiyasangitananda – Om Shanti
Lo de Turiyasangitananda, el avatar en el que se convirtió Alice Coltrane, es mucho con demasiado. Tras quedar viuda del legendario John Coltrane entró en un abismo existencial, y decidió abandonar el mundo secular para fundar un ashram (un monasterio védico) siguiendo a Swami Satchidananda, el famoso gurú hindú que llegó a Estados Unidos a mediados de los 60. Turiya se dedicó a hacer todo tipo de ceremonias en el ashram, y allí compuso un corpus de canciones absolutamente alucinantes, que en principio eran de uso devocional exclusivo, pero afortunadamente el centro, que estaba a pocos kilómetros de Malibú, publicó unas casettes para monetizar un poco y este milagro se extendió por el mundo.
Cuatro segundos para que suene el trueno (10 destellos de mi canción favorita)
1. Mi canción favorita de 2024 (y de los últimos años, en realidad) fue “El destello”, de Juanjo Bona y Martin Urrutia.
2. La canción fue una colaboración entre Juanjo y Martin e Hidrogenesse. Les pregunté a Carlos y Genís por el proceso y, muy amablemente como siempre, me contaron esto:
Nos encantó el encargo: hacer un dueto romántico que no fuera una balada ni pop baboso. Ellos tenían muy claro lo que querían: contar su historia con un tono realista y con gracia.
Ellos tenían la idea de hablar de una tormenta con sus relámpagos, y les propusimos que la canción hablara del chispazo de inicio de su relación. Entonces les hicimos una entrevista interrogatorio muy larga para conocerles y saber todo de su historia, y poco a poco fuimos juntando las partes, decidiendo con ellos lo que debía cantar cada uno, etc.
Estamos súper contentos y orgullosos de la canción, y un amigo nos dijo que ojalá hiciéramos más canciones de amor como Hidrogenesse, que nunca hacemos canciones así.
3. Juanjo y Martin, como supongo que casi todo el mundo sabe, fueron concursantes (siendo prácticamente adolescentes) de Operación Triunfo, lugar donde tal vez no encontraron ese ansiado triunfo, pero, según parece, sí el amor. El nexo por el cual esta primera pareja (Juanjo y Martin) y la segunda pareja (Hidrogenesse: Carlos y Genís) se conocen es ―imagino―una tercera (hoy ex)pareja: Javier Calvo y Javier Ambrossi. Los Javis fueron en un par de ocasiones profesores de interpretación de OT; luego rodaron La Mesías, para la cual Hidrogenesse escribieron las canciones que son parte fundamental de la serie; y luego Martin trabajó como actor en Mariliendre, a su vez producida por Los Javis, así que ahí tenemos todas las conexiones.
4. Inciso: en mi (modesta) opinión, Operación Triunfo (como Eurovisión) es un show que no se ve ni entiende igual si no es visto desde una óptica LGTBIQ+ (vamos, sin ser maricón o sus equivalentes), y por eso son muy importantes para el colectivo. Ni Eurovisión es el mismo festival que ganó Massiel, ni los últimos OT los mismos que ganó Rosa, y obviar esa perspectiva es analizar solamente una parte de la historia. Por eso, «El destello» es una canción que funciona por sí misma pero en la que también cuenta lo emocional, el contexto y el subtexto. Eso convierte en crípticamente mágicos momentos como «lo que más me gusta es cuando me silbas».
5. He escuchado a gente decir que «El destello» es como una típica (cómo si eso fuera posible) canción de Hidrogenesse cantada por otras personas, pero desde el momento en que la escuché a mí me recordó más, melódica y estructuralmente, a una canción… ¡de Astrud! Siendo la base total e inconfundiblemente de Genís, sí es verdad que puedo imaginarme perfectamente a Manolo cantándola: esos falsetes, esos silbidos, esos tralarás…
6. Me parece mucho más inconfundiblemente Hidrogenesse (repito, como si eso fuera una etiqueta tan ortodoxa) la canción que luego han hecho con Martin, también excelente. Qué ganas de escuchar el disco completo.
7. Lo dicho: Carlos y Genís han estado trabajando con Martin en su primer álbum, que saldrá previsiblemente a principios del año que viene; el de Juanjo (producido por David Soler y Marcel Bagés) es también uno de mis favoritos de este año y, definitivamente, de los que más he escuchado. Lo recomiendo mucho, y mejor acercándose a él, una vez más, sin prejuicios.
8. «El destello» tiene un remix (como se estilaba antes) hecho por Nacho Canut. Al escucharlo tienes la impresión de que está hecho un poco con piloto automático, pero igual con el piloto que Canut tenía a principios de siglo, que era de los más inspirados, así que aunque a veces parezca una aproximación bastante desganada, por algún motivo acaba funcionando.
9. Como con todo lo que supone algo importante, recuerdo perfectamente la primera vez que escuché esta canción: fue en un hotel del Trastevere, en Roma (otra conexión con Hidrogenesse); estábamos esperando a que llegaran las 12 de la noche, teníamos aquellas expectativas entre expectantes y temerosas de esta colaboración, de pensar «uf, qué saldrá de esto», y… bueno, aquí estoy, escribiendo sobre ello.
10. ¿Sabes cuando escuchas los primeros compases de una canción, sientes que no quieres que se acabe nunca y luego ya estás pensando en la siguiente vez que la quieres escuchar? Pues eso.



